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La semana pasada, El Mercurio Inversiones publicó la caída de los patrimonios administrados por fondos que invierten en activos llamados alternativos. También observamos que los activos tradicionales han tenido peor rentabilidad, el IPSA ha caído más de un 30% y los fondos de renta fija han tenido un desempeño negativo destacándose el último mes con una caída cercana al 3%.

Por Rodrigo Oyarzún, Portfolio Manager.

¿Y qué ha pasado con la deuda privada?

Vemos que los activos de deuda privada no han bajado en su rentabilidad, muy por el contrario, prácticamente la totalidad de los fondos que invierten en este tipo de instrumentos, han tenido una rentabilidad superior a fondos que persiguen otras estrategias, lo que demuestra la baja correlación que tiene este tipo de activos, versus los tradicionales u otros alternativos.

Hasta ahora, tal como hemos visto con los clientes, la percepción al riesgo está alta, lo volúmenes transados en la bolsa lo demuestran, no se quiere correr riesgos innecesarios.

El premio nobel de economía Richard Thaler, demostró que para un inversionista el costo de perder será siempre mayor que el valor de ganar, en otras palabras, las personas tienen aversión a las pérdidas, aún cuando su perfil de riesgo diga otra cosa, lo que hace de la deuda privada sea una oportunidad para todos los clientes.

Si bien es cierto que no podemos garantizar la rentabilidad, si podemos reducir la exposición al riesgo, visibilizando que este tipo de fondos permite una rentabilidad menos volátil que otro tipo de activos, con un nivel acotado de incertidumbre.

A la necesidad anteriormente expuesta, Nevasa busca responder con los productos que ofrece. En primer lugar, permitiendo a nuestros clientes acceder en forma directa a este tipo de activos, no dependiendo de otros managers. En segundo lugar, buscando mantener una rentabilidad estable a lo largo del tiempo, entregando atractivos yields, los cuales son pagaderos en forma periódica. Ambas razones altamente valoradas en este momento de volatilidad.

La deuda privada llegó para quedarse, es por lo tanto nuestra responsabilidad estar a la altura de estos desafíos, tener una sólida política de riesgos que mitigue la falta de mercado que tienen estos activos, claridad en el horizonte de permanencia de nuestros clientes y conocimiento de los manager, track record y experiencia.

Fuente: Nevasa