La estratega de la corredora de bolsa, María Luz Muñoz, explica su visión para los títulos nacionales y por qué este año debería ser mejor que el 2020.
Dice que sus clientes le preguntan mucho sobre cómo invertir fuera de Chile. Cree que hay un pesimismo muy fuerte de los inversores locales por los activos en el país, lo que están aprovechando los extranjeros. "Las acciones tienen una valoración que los inversionistas de mi generación no habíamos visto", dice María Luz Muñoz, estratega en Nevasa Corredora de Bolsa. En entrevista con El Mercurio Inversiones, señala que la banca y la energía están sobrecastigados y que ve riesgos limitados en la elección de constituyentes.
¿Cómo están viendo las acciones chilenas?
Hemos visto que en el mercado hay un escenario muy pesimista desde fines del 2019 tras el 18 de octubre, pese a que las valorizaciones locales están en niveles que, al menos, los inversionistas de mi generación no habíamos visto. En general este pesimismo local contrasta con la visión de los inversionistas extranjeros, quienes ven que la valorización actual relativa y versus su historia, es optimista hacia el mediano plazo.
Pareciera que los locales no se entusiasman mucho con el mejor escenario internacional
Los extranjeros miran las cosas con más perspectiva y eso ayuda a tener una mirada menos emocional y más racional. Considerando este pesimismo presente en Chile, tenemos la impresión que puede haber una sorpresa al alza en las acciones chilenas porque hay mucho viento a favor desde los mercados internacionales.
Lo anterior ¿cómo se traduce en términos de recomendación?
Al mirar el rendimiento relativo de los mercados, en 2020 la bolsa local medida en dólares cerró casi dos dígitos abajo (-8,79%; ETF MSCI Chile), al mismo tiempo que el índice de mercados emergentes está prácticamente en la misma cuantía pero positivo (+15%). Esta diferencia es brutal y se explica principalmente por la incertidumbre interna y un pesimismo importante.
Por tanto, estamos viendo que existe bastante viento a favor para los activos de riesgo a lo largo del mundo, con las materias primas y en particular el cobre, subiendo fuerte.
Sumado a que Chile ha hecho un buen trabajo en términos de estímulos para reactivar la economía, como las ayudas fiscales hasta los retiros de ahorros previsionales, debería entregar un sustento para una reactivación y por tanto, tenemos una recomendación de sobreponderar para las acciones chilenas. Esto, dado que tenemos como país una posibilidad de recuperación a un ritmo que no muchas economías, a nivel global, tienen. Junto a lo anterior, creemos que los riesgos hoy están sobrestimados y la valorización ofrece un “margen de seguridad” importante.
¿Cómo ve el tema de la vacunación en Chile? Considerando que somos el país de Latinoamérica con la mayor cantidad de dosis por habitantes.
Es interesante ver a Chile en esas instancias, muchas veces nos sorprendemos, aparentemente nuestra naturaleza es un poco pesimista. Si bien hay una gran gestión del gobierno, es también fruto del trabajo que se ha hecho en gobiernos anteriores al posicionar a nuestro país de la mejor forma. No es raro vernos liderar en tratados comerciales, calidad crediticia de nuestra deuda soberana, inversión extranjera, etc.
Por lo tanto, creo que hay espacio para mayores valorizaciones gracias a las negociaciones desarrolladas por nuestras autoridades de obtener una alta cantidad de vacunas o simplemente podríamos volver a un nivel de valorizaciones más parecido a lo histórico.
¿Y su visión cómo se refleja en los sectores bursátiles?
Nos gusta bastante el sector bancario y el eléctrico, creemos que el castigo que hemos visto es excesivo en estas industrias sólidas y consolidadas. Estamos optimista por los efectos que tendrán los retiros de los fondos previsionales y los estímulos fiscales.
Otro tema que monitorean los inversionistas son las elecciones de constituyentes en abril para redactar una nueva Constitución. ¿Cómo ve los riesgos por esto?
Vemos riesgos acotados con una elección de constituyentes bastante en línea con las votaciones que han obtenido históricamente los partidos políticos en Chile y vemos una constitución minimalista y con pocos grandes acuerdos. Sólo en caso de un proceso constituyente desordenado y con olas de violencia, podríamos ver concretado nuestro escenario pesimista.
En este contexto, ¿cuáles son las preguntas que les han hecho sus clientes?
Las principales preguntas vienen por el lado de si es conveniente o no invertir en el extranjero, considerando que los inversores venían bastante golpeados desde el estallido social y se observaba una fuerte demanda por productos de inversión fuera de Chile.
Esto, ya que los mercados internacionales mostraban valorizaciones apretadas y los rendimientos de la deuda se veían escasos. Además, siempre existe el “home bias”, , que implica que los inversionistas se sienten más seguros invirtiendo en su propio país, porque es lo que más conocen.
Hoy en día las preguntas de nuestros clientes siguen siendo más o menos las mismas, ya que la incertidumbre local sigue estando presente por el proceso constituyente más que nada, y la verdad es que los mercados internacionales se han tornado aún más caros y la renta fija muestra tasas de retorno bajísimas.
VISIÓN INTERNACIONAL
Considerando las consultas de sus clientes por invertir en el extranjero, ¿en qué mercado están viendo las mejores oportunidades?
Nos gustan mucho los mercados de Estados Unidos y los emergentes, dado que están pasando muchas cosas en términos de creación de valor y de cambio tecnológico en el primero. Respecto a los emergentes, aún hay mucho por hacer y en un mundo donde hay poco crecimiento, los emergentes presentan mayor potencial para crecer y por tanto, oportunidades muy atractivas.
En los mercados de deuda creo los soberanos parecen muy ajustados y los corporativos de la mayor calidad crediticia también. Por tanto, las oportunidades están, dependiendo de la evolución de los riesgos de los clientes, en los bonos de categorías inferiores. Esto, dado que con estos niveles de tasa, los inversionistas están dispuestos a correr más riesgos para poder rentar algo más.
Fuente: Mercurio Inversiones